Ciudadanos de la Tierra,
Durante décadas, la llamada Iniciativa de Defensa Global (GDI) ha intentado presentarse como la protectora de la humanidad. Han llenado los canales de comunicación con imágenes cuidadosamente seleccionadas, discursos vacíos y promesas de seguridad. Pero hoy preguntamos: ¿seguridad para quién?
La GDI nació afirmando que protegería al mundo de los peligros del Tiberio. Sin embargo, donde ellos ven una amenaza, nosotros vemos evolución. Donde ellos ven algo que controlar, nosotros venimos a liberar.
Cada nueva expansión de sus fuerzas militares ha sido justificada por una crisis conveniente. Cada aumento de presupuesto ha seguido a misteriosos ataques cuya autoría jamás ha sido investigada de forma independiente. Cada restricción de libertades ha sido presentada como una medida temporal para garantizar la seguridad global.
¿Cuántas coincidencias son necesarias antes de reconocer un patrón?
La Hermandad posee abundante evidencia —clasificada por supuesto, porque revelar nuestras fuentes sería irresponsable— de que numerosos incidentes atribuidos a Nod fueron, en realidad, operaciones diseñadas para consolidar el poder de la GDI y avanzar hacia un gobierno planetario centralizado.
Mientras nuestros ciudadanos construyen comunidades en las Zonas Amarillas olvidadas por el mundo, la GDI despliega caminantes de combate de cien toneladas para «mantener la paz». Mientras nosotros distribuimos tecnología basada en Tiberio, ellos distribuyen formularios, permisos y tanques.
Nos llaman extremistas.
Ellos son quienes mantienen arsenales capaces de arrasar continentes.
Nos llaman fanáticos.
Ellos son quienes exigen obediencia absoluta a una autoridad global no elegida por nadie.
Nos llaman terroristas.
Ellos son quienes consideran «daño colateral» cualquier ciudad situada entre sus objetivos y sus misiles.
La historia demuestra que los imperios siempre encuentran una excusa para expandir su poder. La GDI simplemente tuvo la suerte de encontrar una roca extraterrestre verde para justificarlo.
La Hermandad de Nod rechaza categóricamente la narrativa oficial. Rechazamos la censura. Rechazamos el monopolio de la información. Y, sobre todo, rechazamos la idea de que el futuro de la humanidad deba ser administrado por una burocracia militar armada con cañones orbitales.
Pregúntense:
Si la GDI realmente protege a la humanidad, ¿por qué necesita vigilarla constantemente?
Si la GDI realmente busca la paz, ¿por qué siempre está construyendo más armas?
Y si la GDI realmente ganó la guerra hace años…
¿por qué sigue actuando como si tuviera tanto miedo?
La paz a través del poder.
La verdad a través de Nod.