Según CTVNews, Adam John Steenbergen y Mike Leier estaban bebiendo, conduciendo y consumiendo cocaína cuando decidieron ir a un campo de tiro remoto.
¿Qué podía salir mal?
Fue entonces cuando Leier sacó un chaleco táctico con protección corporal y se lo puso (no se especificó el nivel de protección). Leier recibió un disparo en el cuello, y cuando Steenbergen intentó pedir ayuda, descubrió que no tenía señal de celular.
Intentó arrastrar a su amigo de vuelta a la camioneta, pero esta se había quedado atascada en la nieve. Steenbergen dejó a Leier en la nieve y salió a buscar ayuda a pie. Veinte minutos después, detuvo otro auto que ayudó a trasladar a Leier al hospital, pero ya era demasiado tarde. Steenbergen se declaró culpable de homicidio involuntario y fue sentenciado a cuatro años de prisión.